Una remodelación se complica cuando hay cuatro oficios distintos y ninguno responde por el conjunto. Nosotros proyectamos, coordinamos y entregamos bajo un solo contrato: usted no persigue por separado al albañil, al herrero, al electricista ni al pintor — nosotros respondemos por todos.
El presupuesto se entrega desglosado por partidas, elaborado por un contador público, con el costo directo, el indirecto y la utilidad a la vista, y con las condiciones de anticipo, estimaciones, órdenes de cambio y garantía por escrito. Cada partida lleva su tope de material, de modo que el número queda firme sobre el alcance acordado: solo se mueve si usted autoriza un cambio de alcance o si al abrir aparecen condiciones ocultas —humedad, instalación vieja, niveles— y en ese caso se cotiza aparte y por escrito antes de ejecutar.
El render fotorrealista del espacio se produce una vez arrancado el proyecto, y se diseña dentro del presupuesto ya aceptado. Así nadie se enamora de una solución que después no cuadra con su bolsillo.